
Teatro
Animales Artificiales II
Hubo un tiempo en que la televisión argentina fabricaba madres, amantes, viudas, monjas, aristócratas arruinadas; mujeres que lloraban a moco tendido en un primer plano capaz de detener al país entero: 52 puntos de rating. Ahí estaba Gloria. Galardonada, multinominada y reconocida por la crítica, ella no era la protagonista. Era la actriz. Capaz de sostener y acompañar para que el resto se luciera. También habitó el Teatro General San Martín, el Teatro Nacional Cervantes, las altas comedias y las dramaturgias clásicas, bajo la construcción paciente de un oficio, la composición y la presencia escénica. Atravesó todo tipo de escenarios, camarines húmedos, giras imposibles, funciones para cuatro personas y ovaciones que no salieron en ningún portal. Llegaron las plataformas, los algoritmos, las juventudes eternas, los rostros con bótox, los cuerpos que no transpiran. Y la industria hizo lo que mejor sabe hacer: olvidar. Pero el teatro es un animal carroñero. Sostiene la memoria. Guarda los cuerpos que todavía respiran. Y mientras todo cambiaba, hubo una mujer que siempre la esperaba. Nina, la protagonista de La gaviota: la hija, la amante, la actriz, el pájaro herido. Gloria la interp
Funciones
2 fechasElenco
1 en escenaEquipo
Reseñas
- Dirección
- Pasteur 683
- Género
- Teatro